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La Hipnosis y el proceso Terapéutico

Cuando hablamos de hipnosis cada uno se imagina una cosa diferente, y muchos pensarán que la hipnosis es eso que sale en los espectáculos.

Cuando le digo a mis pacientes que vamos a usarla en su proceso terapéutico, muchos de ellos me miran con una expresión que es una mezcla entre incredulidad, miedo y curiosidad. Entre risas pero con cierto nerviosismo me piden que no los convierta en gallina. Sin embargo la realidad es que la hipnosis simplemente es una técnica que usamos para ayudar a nuestros pacientes, no es nociva, no tiene efectos secundarios. Lleva usándose desde los albores de la humanidad, y utilizada por personalidades famosos Freud, Pavlov, W. James, y muchos otros la han usado y han hablado y escrito sobre ella.


¿Cómo se define la hipnosis?

Según la American Psychological Assiciation (APA) la Hipnosis es un incremento de la capacidad para responder a las sugestiones, aumentando la focalización de la atención y reduciendo la percepción de información periférica.

¿Qué vas a sentir si te hacen hipnosis?

Cuando estás hipnotizado tu cuerpo entra en un estado de relajación profunda. Tu mente se vuelve más receptiva a las sugestiones, y es por ello que es una técnica muy eficaz para el proceso terapéutico. Al mismo tiempo tu “consciente” se relaja, dejando paso a tu mundo más inconsciente, ese que a veces nos da problemas que no sabemos de dónde vienen. Es decir, notarás que tu mente está activa pero irá adaptándose a las sugestiones del hipnotizador al tiempo que tu cuerpo estará tranquilo.

¿Pueden aprovecharse de ti durante la hipnosis?

En la hipnosis, en contra de lo que se cree popularmente, el paciente no pierde en ningún momento el control ni queda a merced del hipnotizador, es más, si quiere puede “salir” del proceso hipnótico a su voluntad. Durante la terapia hipnótica el paciente no realizará nada que no quiera hacer. La hipnosis es sugestión, pero no sumisión ni pérdida de conciencia.

 

¿En qué te va a ayudar la hipnosis?

El paciente que está en hipnosis es más receptivo y flexible a modificar su conducta, sus pensamientos y sus creencias, siendo por lo tanto más fácil el cambio terapéutico. Se reduce también el tiempo empleado en conseguir los objetivos de la terapia. Pero se debe recordar que no se van a “implantar” los pensamientos o creencias del Hipnoteraputa, esto es imposible, sino que la hipnosis actúa de facilitador para obtener los resultados que el paciente quiere.

Imagina poder relajarte en cuestión de segundos. Imagina poder abordar temas que te perturban en un estado de relax absoluto. Imagina enfrentarte a tus problemas sin alterarte y creando en el momento recursos que luego podrás usar en tu vida cotidiana, y todo eso mientras estás profundamente relajado. Imagina también que puedes llevarte estos beneficios contigo y usarlos en tu día a día, eso es hipnosis.

¿Es peligrosa?

El único “peligro” de la hipnosis es que el paciente no quiera utilizar esta terapia.

¿La hipnosis sirve para todo?

La hipnosis es casi tan antigua como la propia humanidad y ha demostrado con creces su eficacia, no solo por lo que los Hipnoteraputas vemos en consulta.

Los campos de aplicación más estudiados son la ansiedad y el estrés, el dolor agudo y crónico (fibromialgia, migrañas, preparación para el parto o incluso una visita al dentista para persona con alergia a la anestesia), y ciertos tipos de adicciones como el tabaquismo. Sin embargo la aplicación de la hipnosis es mucho más amplia, llegando a usarse en procesos de trauma, disociación, fobias, regresión o simplemente como relajación.

La hipnosis también se puede usar para crear nuevos escenarios donde el paciente se puede relacionar con sus pensamientos y emociones de una forma segura y controlada.
 

¿Qué va a suceder en la hipnosis?

Lo primero que tu Hipnoteraputa valorará antes de comenzar con la hipnosis es observar si existe una buena conexión comunicativa. Si confían mutuamente el uno en el otro, luego de eso es el momento de hacer el proceso hipnótico. Para ello se procederá a realizar ejercicios de sugestión, esto es, que seas capaz de dejarte llevar por su voz.

El segundo paso serían las técnicas de sugestión, esto es, el camino para entrar en el proceso hipnótico. El Hipnoteraputa a partir de diferentes técnicas te producirá una sensación de relajación profunda, que seguirá de la profundización hipnótica, esa es la antesala de la hipnosis.
Cuando ya estás hipnotizado, como decía anteriormente, sentirás una agradable sensación de relajación. Es ahí cuando el Hipnoteraputa comienza con la terapia para ayudarte con los problemas que te preocupan. Finalmente el proceso acabará con la salida de la hipnosis.

Autohipnosis

La hipnosis no solo se hace en la consulta. Cuando estés hipnotizado, el Hipnoteraputa unirá lo que has trabajado a una frase o gesto, y lejos de convertirte en gallina o quedar a su merced, esto te ayudará a seguir practicando la hipnosis en casa, por ti mismo, pudiendo entrar en ese estado de relajación siempre que lo necesites (y quieras).

Para finalizar, recordar:
 

  • La hipnosis es una técnica muy antigua pero ampliamente validada en laboratorio, en estudios controlados y con técnicas de neuroimagen.
  • La hipnosis ni es mala ni peligrosa, solo es sugestión.
  • No todo el mundo es sugestionable en el primer encuentro.
  • Nadie podrá hacerte nada que no quieras y no quedarás a disposición del Hipnoterapeuta.
  • Tu proceso de terapia se acortará, consiguiendo tus metas de manera más rápida que con otras técnicas.
  • La hipnosis te puede ayudar con diversas problemáticas.
  • La hipnosis no es la panacea ni el Santo Grial, es una herramienta más que usar en terapia.
  • Recuerda que tienes todos tus derechos de ser informado de lo que te van a hacer, o que te expliquen si has entrado en hipnosis.
  • Y por supuesto, si tienes dudas del proceso, consulta con tu Hipnoteraputa todos tus miedos, él o ella estarán encantados de ayudarte.